Dos ajustes distintos, cada uno con su propia lógica, que en una fragancia con overage se aplican sobre el mismo número. Si se hace en el orden equivocado, el cumplimiento IFRA que sale del cálculo es incorrecto aunque cada ajuste por separado esté bien hecho.
Vale la pena desmontarlo pieza a pieza, porque es de los cálculos donde un error de orden no se nota a simple vista.
Qué es cada cosa, sin mezclarlas
Overage es formular por encima de lo que se declara, para compensar una pérdida esperada —evaporación, degradación, proceso— y que el producto siga cumpliendo su especificación durante toda su vida útil. Se expresa como formula.overage_pct: un exceso sobre lo que la fórmula declara oficialmente llevar de un componente.
El límite IFRA es un porcentaje máximo de un material restringido sobre el producto terminado, que depende de la categoría de aplicación (perfume alcohólico, crema leave-on, vela, jabón). Se compara contra lo que realmente hay en el producto, no contra lo que se declara.
El punto de fricción: si formulas con overage, lo que hay realmente en el frasco es más que lo declarado. Y es esa cantidad real —no la declarada— la que hay que comprobar contra el límite.
Un ejemplo con números
Un eau de parfum lleva un concentrado al 18 % sobre el producto terminado. Dentro del concentrado, un material restringido (categoría 4, límite del 2 % sobre producto terminado, para este ejemplo) está formulado al 10 % del concentrado, con un overage del 8 % para compensar pérdida en el proceso de maceración.
El cálculo, paso a paso:
- Cantidad real del material en el concentrado, incluyendo overage: 10 % × 1,08 = 10,8 %.
- Cantidad real sobre el producto terminado: 10,8 % × 18 % = 1,944 %.
- Comparación contra el límite IFRA de categoría (2 % en este ejemplo): 1,944 % está dentro, pero con un margen de apenas 0,056 puntos.
Si el cálculo se hiciera sin overage —el error habitual cuando alguien comprueba de memoria—, el resultado sería 10 % × 18 % = 1,8 %, con un margen aparente mucho más cómodo. La diferencia entre 1,8 % y 1,944 % no parece mucho, pero es la diferencia entre «hay margen para subir el material» y «está prácticamente en el límite».
Por qué el orden importa
El overage se aplica antes de convertir a porcentaje sobre producto terminado, no después. Aplicarlo después de la conversión da un número distinto y, en la mayoría de casos, más bajo de lo real: un error que esconde el problema en vez de revelarlo.
Es el mismo tipo de error de orden que aparece en el cálculo de una fragancia entre concentrado y dilución: cuando hay varias conversiones encadenadas, hacerlas en el orden equivocado produce un número que parece razonable y no lo es.
Dónde vive cada dato
Para que este cálculo se pueda automatizar en vez de repetirlo a mano cada vez, hacen falta tres piezas en su sitio:
- El overage, como atributo de la fórmula (
overage_pct), no como un ajuste mental que hace el perfumista al escribir. - El límite del material, en el maestro de materias primas, condicionado a la categoría del producto (
limite_max_pctpor categoría regulatoria). - La categoría regulatoria del producto (
producto.categoria_regulatoria), porque el mismo material puede tener límites completamente distintos en un perfume alcohólico y en una vela.
Con las tres piezas registradas, el aviso de proximidad al límite puede calcularse en el momento en que se escribe la línea, con el overage ya incorporado. Sin ellas, hay que hacer la cuenta a mano cada vez que se toca la fórmula, y es fácil olvidarse del segundo ajuste cuando la atención está puesta en el primero.
Una advertencia necesaria
Este cálculo organiza el dato y hace el aviso más fiable. No sustituye el criterio de quien conoce el estándar IFRA vigente ni la responsabilidad de verificar que el ejercicio de conformidad completo —incluyendo aportes indirectos de bases y naturales, como se explicaba al hablar de los límites IFRA en general— se ha hecho correctamente. El sistema evita el error de cálculo; la decisión regulatoria final sigue siendo de una persona.
El overage no es solo de suplementos
Aunque el overage se asocia sobre todo a suplementos alimenticios, el concepto —formular por encima de lo declarado para compensar una pérdida esperada— aparece en cualquier categoría con degradación previsible: perfumería, por evaporación y oxidación de ciertos materiales; también en algunos activos cosméticos sensibles a temperatura o luz. El mecanismo es idéntico; lo que cambia es contra qué se compara después: un límite nutricional en un caso, un límite IFRA en el otro.