Dos conceptos que casi todo el mundo mezcla y que conviene separar de una vez:
- Rendimiento es lo que el proceso transforma o elimina por naturaleza. El agua que evapora en un horneado, el disolvente que se va en un secado, la reducción de una salsa. Es previsible, es física y no se puede «mejorar» más allá de un límite.
- Merma es lo que se pierde por manipulación. Producto pegado a las paredes del reactor, purga de arranque de la llenadora, recortes, derrames, muestras de calidad, unidades que se rechazan. Es reducible con método.
Se acumulan. Un producto con 88 % de rendimiento y 4 % de merma no tiene un 8 % de pérdida: tiene 1 − (0,88 × 0,96) = 15,5 %.
Dónde se pierde de verdad
Por orden de lo que me encuentro con más frecuencia:
Adherencia a equipos. En lotes de laboratorio es brutal. Un bulk cosmético de 3 kg deja entre 150 y 300 g en el vaso, el agitador y las paredes: un 5-10 %. En un reactor de 500 kg, el mismo fenómeno absoluto es un 0,3 %. Por eso el coste de un prototipo pequeño nunca es representativo del industrial, y por eso hay que llevar el escandallo con la merma de cada escala.
Arranque y purga. La primera pasada de una llenadora, el primer bombo de recubrimiento, el cabezal de una extrusora. Es una cantidad casi fija, así que su peso relativo se dispara en lotes cortos. En una tirada de 50 unidades puede ser el 15 %.
Muestras. Control de calidad, retenciones legales, muestras comerciales. Salen del lote, no se venden, y muchísimos escandallos las ignoran porque «son solo dos botes». Dos botes de cada lote de sesenta son un 3,3 % permanente.
Pesadas y ajustes. Lo que se tira al pasarse pesando, lo que se descarta al corregir el pH, la fase que hay que rehacer.
Rechazos de calidad. Unidades mal etiquetadas, envases con defecto, producto fuera de especificación. Si no lo imputas al lote, lo estás regalando.
Cómo medirlo sin montar un proyecto
No necesitas un estudio de seis meses. Necesitas pesar dos cosas en cada prototipo: lo que entra y lo que sale vendible. La diferencia es la pérdida total. Con cinco o seis lotes de un producto ya tienes una media fiable y una desviación.
Si quieres afinar más, desglosa una sola vez por etapa —pesa el intermedio después de cada paso crítico— y verás en qué punto se va. Esa medición se hace una vez por familia de producto, no en cada lote.
Cómo meterlo en la fórmula
Hay dos formas y conviene entender la diferencia.
Merma por línea. Se aplica al ingrediente concreto: «del colorante siempre se pierde un 8 % en la pesada». Encarece esa línea: cantidad × (1 + merma%) × precio. Es la forma correcta cuando la pérdida es atribuible a un material concreto (materiales viscosos, muy volátiles o que se dosifican en cantidades minúsculas).
Rendimiento global del producto. Se aplica al resultado: «de 20 kg de masa salen 16,87 kg vendibles». No encarece ninguna línea; divide el coste total entre menos kilos. Es la forma correcta para evaporación, recortes y muestras.
La mayoría de los productos necesita las dos. En escandallo de una fórmula hay un ejemplo completo con las dos aplicadas.
Tabla de referencia orientativa
Valores que veo con frecuencia. Úsalos como punto de partida, no como verdad: mide los tuyos.
| Proceso | Pérdida típica |
|---|---|
| Emulsión cosmética, lote laboratorio (1-5 kg) | 5-12 % |
| Emulsión cosmética, lote industrial (>200 kg) | 0,5-2 % |
| Horneado (masa → producto) | 10-18 % de rendimiento |
| Envasado de líquidos, tirada corta | 3-8 % |
| Envasado de líquidos, tirada larga | 0,5-1,5 % |
| Compresión de comprimidos (arranque + rechazo) | 2-5 % |
| Dilución y filtrado de fragancia | 1-3 % |
| Muestras de calidad y retención | 1-4 % |
El error de gestión que hay detrás
Muchos laboratorios tratan la merma como un fracaso que hay que ocultar y no como un dato que hay que medir. Consecuencia: el técnico redondea el consumo real hacia lo previsto para que «cuadre», y la empresa pierde la única señal fiable que tenía sobre su proceso.
La postura sana es la contraria: la merma se declara, se mide y se discute. Si el 9 % de adherencia de los lotes piloto baja al 1 % en industrial, eso es una noticia excelente para el margen que conviene tener documentada antes de fijar el precio. Y si no baja, es un problema de equipo que hay que resolver con ingeniería, no con voluntarismo.