INCI, pH y porcentaje de activo: la ficha del ingrediente cosmético que lo resuelve todo

Si el INCI de tu producto se escribe a mano, se va a equivocar. Qué campos necesita la ficha de una materia prima cosmética para que la lista INCI, el % de activo real y la documentación regulatoria salgan solos.

La lista INCI de un producto cosmético parece una transcripción, y por eso se hace a mano. Es un error. La lista INCI es un cálculo: depende de la composición cuantitativa, del INCI de cada materia prima, del desglose de las materias primas compuestas y de una regla de orden que cambia por debajo del 1 %.

Todo eso se puede derivar de la fórmula, siempre que el maestro tenga los datos. Vamos con ellos.

Los campos que necesita una materia prima cosmética

Nombre comercial y proveedor. Lo que pone en el bidón. No sirve para la etiqueta, sirve para comprar y para que el técnico lo reconozca.

INCI o desglose INCI. Aquí está el truco: muchas materias primas no son un solo INCI. Un emulsionante comercial puede ser Cetearyl Alcohol (75 %) + Cetearyl Glucoside (25 %). Si tu maestro guarda «Emulsionante X», tu lista INCI será incorrecta. Necesitas el desglose con sus proporciones internas para que el sistema pueda acumular correctamente cada INCI a través de todas las materias primas que lo aportan.

Porcentaje de activo o de materia seca. Un extracto al 20 % en glicerina significa que si pones un 5 % del producto comercial, aportas un 1 % de extracto y un 4 % de glicerina. Si formulas «al 5 % de extracto» pensando en el producto comercial y luego lo comunicas como claim, tienes un problema de marketing y quizá de regulación.

CAS y EINECS. Para el expediente y para las consultas regulatorias.

Función. Emulsionante, conservante, quelante, filtro UV, humectante. Ya expliqué por qué en formular por fases, y en cosmética además es un campo con relevancia regulatoria.

Restricciones. Anexos del Reglamento 1223/2009: sustancias prohibidas (Anexo II), restringidas con su límite (Anexo III), conservantes admitidos (V), filtros (VI), colorantes (IV). El límite máximo debe estar en la ficha para que el sistema pueda avisarte cuando lo superas.

Alérgenos de fragancia. Los que hay que declarar por encima de los umbrales conocidos. Si el perfume que compras trae su desglose de alérgenos, mételo: lo vas a necesitar en cada producto que lo lleve.

pH de uso y solubilidad. Determina en qué fase entra y si es compatible con el resto.

Datos de coste. Precio, unidad, densidad. Sin eso no hay escandallo.

Lo que consigues cuando están todos

La lista INCI se genera. Ordenada por concentración decreciente hasta el 1 %, y por debajo en cualquier orden —esa es la regla del reglamento—, con los colorantes al final. Los INCI que llegan por varias materias primas se acumulan en una sola entrada, que es exactamente donde falla el método manual.

El porcentaje real de activo se ve. No el del producto comercial: el del activo puro. Es la cifra que puedes defender en una claim.

Los avisos saltan solos. Si el conservante va por encima de su límite del Anexo V, si un filtro UV supera su porcentaje, si un ingrediente está prohibido en un mercado destino, el aviso aparece mientras formulas, no en la revisión regulatoria de dentro de tres semanas.

El expediente se prepara solo en un 70 %. Composición cuantitativa, especificaciones de materias primas, datos fisicoquímicos: todo eso es el maestro más la fórmula.

Un ejemplo de por qué el desglose importa

Fórmula que declara «5 % de niacinamida». Si compras niacinamida pura, aportas 5 %. Pero si lo que usas es un complejo comercial al 40 % en agua y propanodiol:

Lo que crees Lo que hay
5 % niacinamida 2 % niacinamida
2,4 % agua + propanodiol adicional

Dos consecuencias: la claim es falsa y la fase acuosa tiene un 2,4 % más de agua del que pensabas, lo que afecta al balance de la emulsión. Este error es sorprendentemente frecuente y es 100 % evitable con un campo en el maestro.

Cómo cargar todo esto sin desesperar

Es trabajo, no lo voy a maquillar. Recomendación práctica:

  1. Empieza por las materias primas de tus productos vivos, no por el catálogo entero.
  2. Prioriza campos: primero INCI y precio; después restricciones y alérgenos; al final el resto.
  3. Aprovecha las fichas de proveedor: casi todos entregan la información en un formato razonablemente constante, y muchos la tienen en su portal.
  4. Marca las fichas incompletas y no las escondas. Es mejor un maestro que dice «este dato falta» que uno que aparenta estar completo.

Y algo que ahorra disgustos: guarda la fecha de la ficha técnica de la que sacaste los datos. Cuando el proveedor reformule su producto —lo hará—, sabrás qué información quedó obsoleta y qué fórmulas revisar.

Por PlanerLab 17 de febrero de 2026 En Cosmética